PARA SABER ESCRIBIR CARTAS Y EXPRESARSE COMO SE DEBE
LA EDUCACION NADA TIENE QUE VER CCON LA POSICION SOCIAL DADA POR EL DINERO QUE SE TIENE o LAS POSESIONES, SABER HABLAR o SABER EXPRESARSE POR ESCRITO O EN PALABRAS TIENE MUCHOS CAMINOS A SEGUIR, ¿¿ como expresarse cada dia de nuestra vida ??
Hay veces que el
silencio es la mejor forma de expresar algo.
Pero, normalmente, hay que hacer algo más. No vale solamente con
quedarse callado, hay que saber encontrar las palabras adecuadas para expresar tanto una felicitación como un pésame,
o unas palabras de apoyo en un momento difícil.
Las palabras pueden ayudarnos en nuestro
estado de ánimo; nos alegran, nos calman, nos compadecen, nos apoyan
... en definitiva, nos ayudan a compartir tanto nuestras alegrías
como nuestras penas, o nuestro dolor.
Todos sabemos lo
complicado que puede resultar decir unas palabras en momentos
difíciles. Felicitar suele ser más
sencillo, pues se pueden decir de muchas maneras, con muchas
expresiones y sin tener que tener tanto cuidado como con unas
palabras de pésame o cualquier otro tipo de condolencia o momento
doloroso.
Incluso en determinados momentos, sobre
todo los más comprometidos, nos podemos quedar en blanco sin saber
que decir. Hay que saber salir al paso en estas situaciones.
Primeramente, hay que sentir lo que se
dice. Si no, es mejor no decirlo. No vaya usted a visitar a un
enfermo, a dar un pésame o a felicitar a una persona a la que odia o
por la que no siente demasiada simpatía. Decir
una cosa y sentir otra, no es demasiado honesto
por su parte. Aquí el silencio es la mejor acción que puede
ejercitar.
"Cuidado con el uso de frases
hechas, poco sentidas o demasiado tópicas"
Cuando quiere decir algo a otra persona,
debe evaluar, de una forma bastante rápida, su estado. Usted debe
"graduar" el estado de la persona por detalles como su
aspecto, su forma de expresarse, etc. Así puede "controlar"
el nivel de apoyo que necesita y que usted puede prestarle, de forma
verbal. Hay veces que aunque las palabras digan una cosa su rostro,
sus gestos, etc, dicen otra cosa. A
veces la ayuda no la pide la persona sino su cuerpo o sus actos.
Tiempo.
Tomarse tiempo es necesario. No vale con acudir a un lugar para
felicitar o acompañar y hacer una visita de médico. Las visitas o
llamadas, "solo por cumplir", no son de gran ayuda en
muchas ocasiones. Hay que saber que el tiempo es vital para compartir
con otras personas sus alegrías o sus penas.
Las palabras.
Bien sea para felicitar o para apoyar, debe utilizar
siempre palabras positivas, nunca se
debe dar cualquier síntoma de desánimo o utilizar palabras que den
un carácter negativo a nuestras frases.
Frases hechas.
Cuidado con utilizar frases que no ayudan y no dejan de ser tópicos
utilizados por personas que apenas se conocen entre si. Siempre fue
un estudiante modelo (y nunca aprobó un curso completo), era un
conversador estupendo (y apenas hablaba), era muy amigo de su señora
(y estaba soltero), etc. Se podrían dar miles de frases hechas, de
errores garrafales que se dan en fiestas, hospitales, velatorios y
otros tipos de situaciones. Cuidado con lo que decimos y donde lo
decimos.
Carta de felicitación a una tía.
Madrid, 22 de septiembre de 1950.
Querida tía Mercedes:
Quiero que recibas mi carta muy puntualmente el día 24 por la
mañana, ¡a ver cómo se porta el cartero!, pues yo he calculado
bien las fechas.
Te deseo muchas felicidades con todo mi corazón. Rezaré ese día
por ti de una manera muy especial, pidiéndole a Dios te conceda
muchas alegrías y una vida muy larga.
Todos bien por casa, y yo con dos magníficos sobresalientes en
mis exámenes de sexto año, ¿qué te parece?; hay algún notable y
varios aprobados.
Te mando un abrazo apretado y estrepitoso, de esos que se dan con
mucho cariño, el día del santo. Tu sobrina,
Carta de pésame a una amiga.
(Aquí puede ir el membrete, que es el nombre y la dirección de
la que escribe).
Madrid, 21 de junio de 1950.
Querida María:
Te envío mi más sentido pésame; me hubiese gustado estar en ésa
y haberte acompañado estos días tan tristes para ti.
Si te sirve de consuelo desahogarte un poco conmigo no dejes de
escribirme largamente; ya sabes cuánto te quiero y cuánto me
interesa todo lo que te concierne y te afecta.
No sé qué decirte...; es una cosa tan natural la muerte y, sin
embargo, nunca contamos con ella. Tu madre, tan encantadora, buena y
comprensiva, deja un gran vacio no sólo en vuestra casa, sino entre
todos los amigos.
En mis oraciones la recuerdo, y puedes creer que a ti tampoco te
olvido.
Saluda afectuosamente a tus hermanos, y ya sabes que ahora, más
que nunca, puedes contar con mi fiel y sincera amistad.
Carta de cumplido a un amigo.
Madrid, 15 de agosto de 1950.
Excmo. Sr. D. ..., Conde de ...
Ingeniero Director de las Obras del Puerto.
Mi distinguido amigo:
(texto que compone el cuerpo de la carta).
Atentamente le saluda su afma.,
Carta a un Jesuíta.
Madrid, 4 de junio de 1950.
Reverendo padre Manuel Martínez, S. J.
Respetado padre:
(texto que compone el cuerpo de la carta).
Atentamente le saluda.
Carta a una superiora.
Madrid, 8 de mayo de 1950.
Reverenda Madre María de la Caridad.
Superiora del Colegio de la ...
Reverenda Madre, o Querida Madre:
(texto que compone el cuerpo de la carta).
Con respeto y afecto se despide, o respetuosamente la saluda,
Carta a un Ministro a quien no se conoce.
Madrid, 3 de junio de 1950.
Excmo. Sr. D. ...
Ministro de Agricultura.
Muy señor mío:
(texto que compone el cuerpo de la carta).
Atentamente le saluda,
Carta a un Obispo.
Madrid, 4 de junio de 1950.
Ilmo. Sr. D. Ángel Herrera.
Obispo de Málaga.
llustrísimo señor:
(texto que compone el cuerpo de la carta).
Besa el anillo de vuestra Ilma.,
Carta a una jerarquía falangista.
Madrid, 3 de junio de 1950.
Camarada Pilar Primo de Rivera.
Delegada Nacional de la Sección Femenina de F. E. T. y de las J.
O. N . S.
Querida Pilar:
(texto que compone el cuerpo de la carta).
Tu afma. camarada,
Modelo de solicitud.
Excmo. señor:
Doña Luisa Uceda, viuda de Rey, natural de Madrid, con
domicilio en Marqués de Viana, 19, a V. E. con el debido respeto,
EXPONE:
Que su hija María Rey, de tres años, huérfana de padre,
encontrándose en las condiciones que se exigen para el ingreso en el
Colegio de las Mercedes, como acreditan los certificados adjuntos,
SUPLICA:
Se digne admitirla en dicho internado de la Diputación de Madrid.
Gracia que espero merecer de la reconocida, bondad de V. E., cuya
vida guarde Dios muchos años.
Madrid, 1 de enero de 1950.
Excmo. Sr. PRES ÓVINCIAL
Reformas
emprendidas
Tanto desde el punto de vista de... como de
Con
esos datos que usted menciona
Gracias a su aportación
Supongo
que eso será capaz de entenderlo
Me remito a
Temas
esenciales que afectan a
Cumplir y desarrollar el
Practicar
la coherencia
Trabajar por dar un nuevo impulso a
Serie de
puntos muy concretos
Ejerzan con responsabilidad
Se trata
de plantear
Deseen llevar a cabo
En multitud de
actuaciones
Cuantitativamente y cualitativamente
En todos
los ámbitos
Conceptos tradicionales
Siempre desde un
profundo respeto
Queremos liderar un modelo de
Independientemente
de
De muy diferente naturaleza
Eso no lo hemos cuestionado
USO CORRECTO DE LA RETORICA
Este mundo es el camino
para el otro,
que es morada
sin pesar
mas cumple tener buen tino
para
andar esta jornada
sin errar.
Partimos cuando nascemos
andamos,
mientras vivimos, y llegamos
al tiempo que fenecemos
así que
cuando morimos
descansamos
En Ventura Octaviano
Julio César en
vencer
e batallar,
en la virtud, Africano
Aquel olo me encomiendo
aquel solo invoco
yo
de verdad
que en este mundo viviendo
el mundo no
conoció
su deidad
-USO
CORRECTO DE LA PALABRAS PARA EXPRESAR EMOCIONES Y
SENTIMIENTOS .
-
Emoción:Término
empleado frecuentemente como sinónimo de sentimientos y que en
psicología seUtiliza para referirse a una reacción que conlleva
cambios fisiológicos.
Normalmente
entendemos por emoción, una experiencia de varias dimensiones y que
tiene por lo menos tres o
mas sistemas de respuesta:; conductual/expresivo y
fisiológico/adaptativo,cognitivo/subjetivo.
Tal y como lo Propone en 1968 Lang respecto a la ansiedad. Si
queremoscomprender la emoción es
necesario atender a las dimensiones por las que se presenta,
asímismo, Tal y como en el caso
de la ansiedad, la desincronía permanece entre los tres sistemas
derespuesta. .Con lo que, cada
una de las dimensiones llega a adquirir especial relevancia en
unaemoción en particular, en cada caso en particular, y o ante una
determinada situación. Por loregular,
las diferencias entre los distintos Estilos conceptuales de la
emoción se deben únicamenteal rol que otorgan a cada una de las
dimensiones que se mencionan
FFFF
enfado
1.m.
Disgusto o enojo, generalmente contra otra persona:el
enfado se le pasará pronto.2.amer.
col. Aburrimiento o cansancio:¡qué
enfado de charla!El enfado ha sido ampliamente estudiado en la
literatura sobre emociones. Hay contradiccionesentre los efectos
recogidos en estos escritos, aunque esto puede ser debido porque el
enfado puede ser expresado de varias maneras, como veremos en
nuestro trabajo.El enfado se establece como “la sensación
desagradable y molesta que se genera en el ánimo”. Elenfado se
diferencia por un tono medio alto (229 Hz), un amplio rango de tono y
una velocidadde locución rápida (190 palabras por minuto), con un
32% de pausas.
alegría
1.f.
Sentimiento grato y vivo producido por un motivo placentero que, por
lo común, semanifiesta
con signos externos:cuando aprobó el examen dio saltos de
alegría.2.Persona
o cosa que manifiesta o causa alegría:es
la alegría de la familia.Se denota en un incremento en el tono medio
y en su rango, así como un incremento en lavelocidad de locución y
en la intensidad.
tristeza
1.f.
Cualidad de triste:su
profunda tristeza le llevó a consultar a un médico
TALLER
PARA PERFECCIONAR SUS HABILIDADES ORATORIAS
NO
SABER UTILIZAR LAS PALABRAS ADECUADAS. Y SE AYUDA ASI.
Necesias
aprender a hablar en público. Cuando estas en frente de un grupo de
personas te petrificas, comienas a sentir miedo, se te paraliza la
lengua, te sudan las manos y olvias lo que iba a decir, terminas
haciendo el ridículo, sin atinar a decir algo coherente. Otras
veces, lo pasas
mal
pero acabas lanzándote a hablar. Cuando no lo logras, tiendes a
sentirte culpable, al no haber sido capaz... El miedo a
hablar en público puede aparecer ante situaciones muy diferentes,
como por ejemplo, dar una charla o impartir una conferencia, realizar
preguntas a un conferenciante o a un profesor, expresar una opinión
en un debate o en un coloquio, narrar un hecho que le ha ocurrido a
uno personalmente, exponer alguna duda, mostrar desacuerdo, realizar
un cumplido o valorar positiva o negativamente algo que te ha gustado
o disgustado, etc.
EL
MIEDO A HABLAR EN PÚBLICO. Muchas
personas, incluso hombres y mujeres de estado, políticos, etc.,
manifiestan que experimentan una gran ansiedad, falta de confianza,
piensan que los demás se darán cuenta de su nerviosismo,....,
cuando tienen que hablar ante un grupo numeroso de personas.
A
pesar de tu juventud, seguramente hayas tenido ocasión de
experimentar situaciones como las siguientes:
Te gustaría
intervenir más en clase pero no eres capaz de hacerlo. Te quedas con
las dudas y no preguntas.
Te pones nervioso y te sientes mal
cuando te ves obligado a exponer en público.
Te asusta
exponer un trabajo ante tus compañeros. Haces cualquier cosa para
eludir la exposición.
Evitas los exámenes orales.
Cuando
hablas en público sientes un nudo en el estómago, te tiemblan las
manos, no te sale la voz, te atragantas, tartamudeas, bajas la voz,..
No
es difícil detectar, incluso autodetectarse uno mismo, cuando se
tiene miedo a hablar en público. Las respuestas a las siguientes
cuestiones nos pueden poner en la sospecha cierta de la existencia
del miedo a hablar ante el grupo:
Mientras
preparo la charla estoy en constante estado de ansiedad.
Cuando
hablo delante del grupo, los pensamientos se me confunden y
mezclan.
Sudo y tiemblo antes de levantarme para
hablar.
Tengo miedo constante a olvidar lo que voy a
decir.
Mi postura parece forzada y poco natural.
Me
resulta difícil encontrar las palabras adecuadas para expresarme.
¿Por
qué tenemos miedo a hablar en público?
Son
varias las razones por las que la gente en general presenta miedo,
incluso cierto pavor, a hablar en público:
Miedo
a las críticas.
Miedo al fracaso.
Miedo a ser
observado por la gente.
La falta de dominio del tema a
tratar.
Miedo a las posibles reacciones del auditorio.
Miedo
a no articular palabra.
No
está muy clara la cusa que puede generar estos miedos a hablar en
público. Parece cierto, al menos están de acuerdo un grupo de
expertos, que la ansiedad que genera esta situación está muy
relacionada con la falta de experiencia o bien con experiencias
anteriores desagradables, ya sean experiencias propias o por haber
visto a otras personas tener poco éxito en sus charlas.
En
cualquier caso, la ansiedad puede crear la suficiente tensión como
para garantizar el fracaso de una intervención ante el público.
Si
estás en esta situación debes pensar que este miedo no es algo
vergonzoso, es más, muy al contrario, tienes que tomarlo como un
estímulo. El miedo es un sentimiento personal e interno. El
auditorio no tiene porque descubrirlo a no ser que tú mismo lo
reveles.
El
miedo controlado constituye un estímulo en la tarea
del orador.
CÓMO
HABLAR EN PÚBLICO. Para
un León, sea emergente o experimentado, está dispuesto a afrontar y
superar las situaciones que se presentan de hablar en público tiene
que tener claro las siguientes consideraciones iniciales:
1.
El “ARTE” de hablar en público puede determinar en gran medida
el éxito
profesional.
E
2.
Hablar en público es una
DESTREZA.
3.
Todos podemos llegar a dominar esta destreza, es simplemente una
cuestión de PRÁCTICA
Y TÉCNICA.
Se aprende.
Con
el ánimo de ayudarte tanto a superar los miedos iniciales como para
mejorar tu capacidad para hablar y resolver con holgura los
inconvenientes que se puedan presentar, te presento una serie de
reglas, consejos, ideas básicas y asumidas por todos:
1.-
Planificación y preparación.
Es
necesario preparar profundamente el trabajo.
Informarse bien
sobre el contenido del tema.
Valorar en su medida el contenido
del tema, identificar los componentes más dificultosos.
Planificar
y analizar las limitaciones del tiempo.
Familiarizarse con el
lugar dónde se va a hablar (llegar unos minutos antes).
2.-
Ensayar el discurso.
Es
imprescindible huir de toda improvisación.
Imagínate dando
la exposición delante del público con un éxito rotundo.
Practica
en principio preparando charlas cortas. Practicar la exposición te
dará seguridad y fluidez.
Utiliza algún método en tus
ejercitaciones (ejemplo la filmación en vídeo) para corregir
errores.
Practica especialmente el principio y el final.
Recuerda que la audiencia realiza la primera y más importante
valoración al principio).
3.- Involucrar al público.
Aunque
el público es muy importante, concéntrate antes en el
mensaje.
Procura familiarizarte previamente con el tipo del
personas que van a formar el auditorio (profesiones, procedencia,
etc).
Mientras hables, mira siempre al público.
Hacer
que participe el público de alguna forma favorece la comprensión.
4.-
Movimiento.
El
movimiento de pies, manos, jugar con los papeles, con el bolígrafo,
..., denota falta de confianza y de competencia.
Tienes que
evitar los “tics” (tocarse el pelo, quitarse y ponerse las
gafas,...) o gestos pues ponen al descubierto el
nerviosismo.
Procura mantener una postura cómoda, relajada y
confiada.
5.-
Mirada.
Mantener
la mirada fija en el papel, en el suelo o en el techo es signo de
inseguridad. Provoca desconfianza y falta de atención en los
participantes.
Lo más adecuado es dirigir la mirada a unas
cuantas personas distribuidas en la sala.
La vista la fijarás
en los ojos de los asistentes.
6.-
Fluidez verbal.
Existe
el temor a olvidar lo que se va a decir por lo que no viene nada mal
leerse varias veces el trabajo antes de su exposición y tener un
resumen en una única hoja de papel con llamadas de atención
(subrayados,..).
Da buenos resultados memorizar las frases
iniciales y ensayarse.
Hablar despacio y con la mayor
claridad.
La voz debe salir viva y agradable.
Utilizar
un vocabulario sencillo.
Cuanto mas claro y conciso mejor.
7.-
Entonación.
El
éxito de la comunicación depende de vocalizar bien.
Modular
bien la voz para reforzar ideas y evitar monótonas letanías.
No
bajar la voz al final de cada frase, en ese momento hay que reforzar
la idea que se está comunicando.
8.-
Utilización de Audiovisuales.
Utilizar
apoyos visuales (imágenes, gráficas,..) dan consistencia a la
exposición.
Un buen soporte mejora el interés y la
comprensión de la audiencia.
Utilizar los medios técnicos
necesarios sin llegar a abrumar.
9.-
Humor.
Con
el humor se elimina la rigidez y la monotonía. Relaja el
auditorio.
Es un recurso para mantener la atención y el
interés del público.
Utilizarlo en pequeñas dosis, en forma
de ocurrencias.
No pienses que tienes que ser necesariamente
ingenioso o chistoso.
No utilizarlo de forma ansiosa, sería
un desastre.
Utilizarlo en la medida que se ha alcanzado
cierta confianza con los asistentes.
Recuerda siempre que: “es
mejor tener un aspecto serio y distante que ridículo”
10.-
Confianza.
Sentirse
un poco superior no está de mal: el que más sabe del tema es el
orador.
El pánico a hablar en público se combate con
preparación y con el conocimiento de lo que se va a decir.
En
un posible debate final, hablar con firmeza, ser directo.
Preparar
posibles cuestiones que se pueden presentar y sus respuestas
incrementa la confianza.
Leer citas apoyan nuestro discurso.
11.-
Asegurarse que el público sigue la intervención.
Es
necesario mantener el entusiasmo para mantener la atención del
público.
Variar el ritmo del discurso, acelerar en algunas
partes, más lento en otras.
Evitar la monotonía del
tono.
Utilizar pausas entre frases o párrafos permite un
respiro, un descanso a la audiencia.
Volver atrás, recordar
si el tema es dificultoso y largo.
12.-
Cuidar todos los detalles.
Cuidar
la presencia física. Acudir a la cita bien vestidos.
Llegar
con antelación al lugar para disponer del material
necesario.
Utilizar atril si estamos de pie.
Controlar
la duración, el tiempo de los demás no nos corresponde.
Sonríe,
te sentirás mejor y hará que el público sea más receptivo.
En
caso de debate, controla que las preguntas y respuestas no se
alarguen demasiado.
Ante algún inconveniente (rotura de algo
, por ejemplo), hacer alusión al hecho: “siempre que doy una
conferencia ocurre algo.... “.
13.-
Preparar un buen cierre.
Es
el momento ideal para recordar brevemente lo más importante y para
aclarar las posibles dudas que se hayan suscitado.
Si lo
memorizas tendrás mejor final.
No olvidar agradecer y dar las
gracias al público por los aplausos.
Cuando
se presente la oportunidad de hablar en público, no lo dudes, acepta
el reto. No te dejes arrastrar por tus miedos como en otras
ocasiones. Olvida lo que te digan sobre éxitos y fracasos de alguno
de tus compañeros o conocidos. Todo el mundo es capaz de hablar en
público. Piensa que lo esencial es ser uno mismo. Es más difícil
tratar de imitar o ser otro. Tendrás éxito.
---//---
2ª.
Parte
TALLER:
PERFECCIONE SUS HABILIDADES ORATORIAS
Preparar
una exposición oral delante de un grupo de personas exige una buena
preparación que comienza con la recopilación de información
proveniente de diversas fuentes. Una vez que este proceso se da por
terminado, es el momento de redactar nuestro trabajo.
Conviene
que la exposición se ajuste a estas tres partes claramente
diferenciadas:
1.-
INTRODUCCIÓN.
Su
duración ocupará entre un 10 y un 15% del tiempo de la
intervención. Breve.
Agradecer al público su presencia y a
la organización la invitación.
Realizar una breve
presentación personal en el caso que no haya presentador.
Aclarar
de forma general el tema del que se va a hablar.
Comenzar por
una anécdota, una pregunta, etc, relacionada con el tema que ayude a
romper el bloqueo inicial y despertar de esta manera la simpatía del
público.
2.-
NUDO Y DESARROLLO
Su
duración ocupará entre el 70 y el 80% de la intervención.
Seguir
la estructura y el esquema diseñado anteriormente.
El
conjunto debe dar la impresión de orden lógico.
Intercalar
en su exposición anécdotas, sucedidos, curiosidades.
No se
recomienda memorizar la exposición, tampoco limitarse solamente a
leerla.
3.-
RECAPITULACIÓN Y DESENLACE
Su
duración ocupará entre el 10 y el 15% de tiempo.
Incluirá
un rápido resumen del tema y alguna propuesta.
Se aprovechará
para exponer la conclusión y despedirse agradecido.
Procurar
que sea impactante.
Se aconseja memorizar esta parte para
garantizar su brevedad y concisión.
EL
MIEDO A HABLAR EN PÚBLICO
Muchas
personas, incluso hombres y mujeres de estado, políticos, etc,
manifiestan que experimentan una gran ansiedad, falta de confianza,
piensan que los demás se darán cuenta de su nerviosismo,....,
cuando tienen que hablar ante un grupo numeroso de personas.
A
pesar de tu juventud, seguramente hayas tenido ocasión de
experimentar situaciones como las siguientes:
Te gustaría
intervenir más en clase pero no eres capaz de hacerlo. Te quedas con
las dudas y no preguntas.
Te pones nervioso y te sientes mal
cuando te ves obligado a exponer en público.
Te asusta
exponer un trabajo ante tus compañeros. Haces cualquier cosa para
eludir la exposición.
Evitas los exámenes orales.
Cuando
hablas en público sientes un nudo en el estómago, te tiemblan las
manos, no te sale la voz, te atragantas, tartamudeas, bajas la
voz,...
No
es difícil detectar, incluso autodetectarse uno mismo, cuando se
tiene miedo a hablar en público. Las respuestas a las siguientes
cuestiones nos pueden poner en la sospecha cierta de la existencia
del miedo a hablar ante el grupo:
Mientras
preparo la charla estoy en constante estado de ansiedad.
Cuando
hablo delante del grupo, los pensamientos se me confunden y
mezclan.
Sudo y tiemblo antes de levantarme para
hablar.
Tengo miedo constante a olvidar lo que voy a
decir.
Mi postura parece forzada y poco natural.
Me
resulta difícil encontrar las palabras adecuadas para expresarme.
¿Por
qué tenemos miedo a hablar en público?
Son
varias las razones por las que la gente en general presenta miedo,
incluso cierto pavor, a hablar en público:
Miedo
a las críticas.
Miedo al fracaso.
Miedo a ser
observado por la gente.
La falta de dominio del tema a
tratar.
Miedo a las posibles reacciones del auditorio.
Miedo
a no articular palabra.
No
está muy clara la cusa que puede generar estos miedos a hablar en
público. Parece cierto, al menos están de acuerdo un grupo de
expertos, que la ansiedad que genera esta situación está muy
relacionada con la falta de experiencia o bien con experiencias
anteriores desagradables, ya sean experiencias propias o por haber
visto a otras personas tener poco éxito en sus charlas.
En
cualquier caso, la ansiedad puede crear la suficiente tensión como
para garantizar el fracaso de una intervención ante el público.
Si
estás en esta situación debes pensar que este miedo no es algo
vergonzoso, es más, muy al contrario, tienes que tomarlo como un
estímulo. El miedo es un sentimiento personal e interno. El
auditorio no tiene porque descubrirlo a no ser que tú mismo lo
reveles.
*********El
miedo controlado constituye un estímulo en la tarea del orador.
Imagínate
que un profesor te dice: “ ¡prepárate!, la próxima semana
tendrás que exponer este tema ante tus compañeros”.
En ese
momento te invade una sensación desagradable, te tiemblan las
piernas, te confiesas incapaz de hacerlo: los nervios, que no sabes
hablar en público, que no tienes tiempo para preparar nada, etc.
Es
muy importante que aceptes el reto como una forma de conocerte más a
ti mismo y superar las dificultades que puedas tener en estas
cuestiones.
Hablar
en público es habitual en innumerables profesiones y situaciones
cotidianas. Tenemos que tener claro la diferencia entre hablar:
decir algo; y comunicar: decir algo a alguien.
Tendremos en cuenta la diferencia entre el
fondo y la forma. Mientras que el fondo es lo que voy a decir; la
forma es la manera de decirlo.
Hablar
con elocuencia, es decir, hablar de un modo eficaz para agradar,
convencer y conmover a los demás es la Oratoria.
Su importancia viene dada por el volumen de información que se
recuerda, en comparación con otras formas comunicativas, tras una
exposición oral. En esta línea, según la British Visual Society se
recuerda aproximadamente:
El 10% de lo que se leeEl
20% de lo que se oye
El
30% de lo que se ve
El
50% de lo que se ve y se oye
El
80% de lo que se dice
El
90% de lo que se dice y se hace.
Organizar
la exposición.
La
exposición debe tener: introducción, desarrollo y conclusión.
Introducción:
la audiencia debe saber lo antes, posible de lo que se va a hablar;
la audiencia debe saber el tiempo que se empleará.
Desarrollo:
hacer saber a la audiencia cuándo ha terminado con un tema y se
dispone a pasar a otro.
Final-conclusión:
puede ser en forma de resumen o simplemente una elegante coronación
de la exposición. Pero no se apague.
Relájese,
el punto culminante de la tensión se produce justamente antes del
momento de empezar. Respire profundamente, esto incrementa su
provisión de oxígeno. Si alguien está hablando antes que usted
escúchele atentamente y concéntrese en lo que dice, eso le hará
olvidar sus nervios.
Establezca
un contacto visual. Eche una mirada a su auditorio antes de empezar a
hablar, esto atraerá la atención hacia usted. El orador tiene que
ver al público, mirarle a los ojos, observar sus expresiones
faciales y comunicarse directamente con él. Escoja a una persona y
diríjale algunas frases, conviértala en partícipe, continúe
después estableciendo el contacto visual con otras personas del
auditorio.
La
longitud: “cuánto rato hay que hablar y por qué no se debe hablar
mucho rato”
3ª.
Parte
TALLER:
PERFECCIONE SUS HABILIDADES ORATORIAS
********Algunos
aspectos a tener en cuenta para “Hablar
en Público”
El
principal secreto para hablar en publico es bien simple: “ser
uno mismo”.
Es indudablemente más fácil que tratar de imitar o tratar de ser
otro.
En
principio: Saber qué se va a decir. Dijo
Sócrates que todo el mundo es elocuente cuando habla de lo que sabe,
y es que cuando se tienen cosas que decir la charla resulta amena, en
especial si se conocen aspectos originales.
Hablar
en publico no es una cualidad que se herede genéticamente, es algo
que se puede aprender.
*
Hable sobre un tema conocido. Prepárelo tan profundamente como
pueda. Haga toda la investigaci6n que necesite hasta adquirir
seguridad y confianza.
*
El antídoto más eficaz contra el nerviosismo es una preparación
total previa, textual y rigurosa.
*
El primer paso, indispensable y primordial, para pronunciar un
discurso, tanto si es largo como si se trata de un simple brindis,
consiste en saber
lo que se va a decir.
*
Nunca se ponga de pie para “decir algo”. Siempre tenga algo que
decir y luego póngase de pie.
*
Planee sus primeras frases con cuidado, la buena utilización de
ellas le dará confianza y relajamiento, imprescindibles para
continuar con buen pie.
Serenidad
y Confianza
*
Cualquier
persona tiene ese miedo o nerviosismo al comenzar a hablar en
público, incluso hombres de estado, políticos, etc. Pero si se
siguen algunos de estos consejos puede desaparecer ese miedo al poco
tiempo de comenzar a hablar.
*
El miedo a hablar públicamente no es algo vergonzoso, por el
contrario puede llegar a ser estimulante, ya que la total
tranquilidad es engañosa porque entorpece las reacciones y afloja
las fibras que deberían estar tensas y a punto.
*
La acción debilita y hace desaparecer el miedo.
*
El miedo controlado constituye un estimulo en la tarea del orador.
*
El miedo es un sentimiento personal e interno, el auditorio no tiene
por que descubrirlo a no ser que nosotros se lo revelemos.
*
Conozca a su auditorio. averigüe qué es lo que sus oyentes esperan
oír. Indague acerca de sus intereses y el conocimiento general que
tengan sobre el tema. ¿Quien es mi audiencia? ¿Cuánto saben? ¿que
quiero decirles? ¿De cuánto tiempo dispongo?
PARTES
DE UNA EXPOSICIÓN ORAL
Estructure
su tiempo.
Aproximadamente
una hoja A4 mecanografiada a doble espacio contiene unos dos minutos
de alocución.
Si
toma la palabra en una reunión empresarial, profesional 3 técnica
recuerde que será usted una, entre otras muchas personas, que harán
uso de la palabra, por consiguiente sea conciso y vaya al grano.
Por
el contrario, en un seminario al que la gente ha venido a aprender,
puede prolongar la sesión sin temor a que el público se aburra.
No
se alargue demasiado: “Es difícil que un discurso breve sea un
mal discurso”.
- Cuando
haya dicho todo lo que tenga que decir, siéntese: no prolongue la
sesión.
Ejemplos
de frases extensas (impropias) y breves (óptimas):
Extensa:
“Soy de los que opinan que nuestro presupuesto de publicidad debe
ser incrementado” (13 palabras).
Breve:
“Debemos incrementar nuestro presupuesto de publicidad” (6
palabras).
Extensa:
“Fue el año pasado cuando se formularon planes en nuestro
departamento de expedición para la expansión de los servicios”
(19 palabras).
Breve:
“El año pasado nuestro departamento de expedición planeó
extender los servicios” (11 palabras).
Extensa:
“El tema de los daños causados a los empleados es un asunto muy
importante y por lo tanto debe ser considerado inmediatamente” (22
palabras).
Breve:
“Los daños a los empleados requieren nuestra atención inmediata”
(9 palabras).
La
pronunciación del discurso: Cómo hablar con notas o sin ellas
La
máxima aspiración de un orador es crear un clima de armonía con
el público.
El
primer requisito de esa armonía es el contacto visual con los
oyentes, por lo que es indispensable utilizar lo menos posible las
notas.
Abra
la boca al hablar, utilice la lengua y los labios para formar los
sonidos.
De
los labios apretados se escapa un tono sin brillo. La voz debe ser
viva y agradable. La personalidad del discurso dependerá en gran
medida de lo agradable que sea la voz.
Evite
la articulación descuidada y perezosa, no mezcle los sonidos o
sustituya el sonido de una vocal por otra.
La
voz no debe reflejar duda o falta de confianza, por el contrario el
tono debe mostrar entusiasmo. Hay que desarrollar la impresión de
que se está disfrutando al pronunciar el discurso. La dramatización
puede ser un elemento para atraer la atención.
Variar
el ritmo del discurso, es decir, acelerar en algunas partes, y
hablar más lentamente en otras, evitando la monotonía del tono.
Utilice
pausas entre frases. La pausa agrega énfasis y permite un descanso.
Esfuércese
en corregir los repetitivos: “este”, “ee”, “¿no?”,
“eh”, “um” y vicios de expresión similares en su alocución.
La
mayoría de la gente habla demasiado bajo. Hable más fuerte de lo
que habitualmente haría para mantener una conversación con una
persona situada en la última fila.
- Pero
recuerde que cuanto más hable en público mayor es la seguridad que
adquiere.
El
humor: “más vale caer en gracia “
Utilice
el buen humor como medio para relajar a su auditorio. Una anécdota
chistosa de buen gusto, ayudará. Podría ser el elemento que
despierte la atención del auditorio.
Pero
no piense que tiene que ser obligatoriamente ingenioso o chistoso
para retener la atención del público. Lo que resulta cómico en
boca de una persona puede no ser cosa de risa en la de otra.
- Una
regla básica, ante un auditorio al cual tiene que “enfrentarse”
durante unos minutos, es la sonrisa. La sonrisa auténtica (existen
otras artificiales o socarronas) atrae las simpatías de los
asistentes.
El
lenguaje: o la forma de que le comprendan
El
primer paso en la preparación de un discurso consiste en saber lo
que se propone y después planear cuidadosamente la manera de
alcanzar su objetivo:
Trace
un esbozo de lo que quiere exponer.
Elimine
el exceso de “equipaje”. Las frases deben ser escuetas y sin
demasiados adornos.
Utilice
palabras de fácil comprensión y significado claro.
Métodos
y formas para hacerse comprender:
a)
Definición Negativa:
Las
definiciones negativas ayudan a aclarar los errores o malentendidos
que un auditorio puede tener con respecto a una palabra o concepto.
Ejemplo:
“La comercialización no es un artificio, o un ardid, o un juego de
engaños. No es un plan para hacerse rico rápidamente, una trampa, o
un plan para engañar al público, induciéndolo a comprar cosas que
realmente no quiere o no necesita. No es solamente publicidad o
técnicas de ventas o de distribución...
b)
Definición Positiva:
Aclaración
de un concepto en forma positiva, ejemplo: “La comercialización es
un vistazo a todo el proceso de los negocios como un esfuerzo
integral para identificar al cliente y a sus necesidades, y para
idear, promover y distribuir el producto o servicio que llene tales
necesidades...”.
c)
Reafirmación
Repetición
de una idea con diferentes palabras en busca de una mayor claridad y
énfasis.
Ejemplo:
La cuarta observación es que algunos pacientes pueden padecer de una
enfermedad mental y luego ponerse bien, y aún pueden ponerse más
bien; quiero decir que pueden sentirse mejor de lo que se sentían
antes”.
d)
Comparación:
Consiste
en dar un punto de referencia, relacionando una idea con algo para
así identificarlo más fácilmente.
Ejemplo:
“Yo no digo que no haya malos abogados. Lo que digo es que la
denuncia sistemática por los medios de comunicación es mala. Usted
podría también atacar al sol porque le produce quemaduras en vez de
elogiarlo como fuente de vida...”.
e)
Carácter especifico:
La
información debe contener detalles concretos, su ausencia produce
intranquilidad y escepticismo.
Ejemplo
1: “Bueno, la idea es edificar la fábrica - será una fábrica
grande, con bastantes empleados - suficientemente cerca de la ciudad
para proporcionar a nuestros camiones acceso a la carretera estatal.
Si
todo ha ido bien, la charla será un éxito.
Discursos
en publico
Reglas
simples y efectivas al momento de enfrentar a un público.
Quizás
usted se sienta seguro en la charla interpersonal. Probablemente el
conocimiento de su producto o servicio, le permita exponer con
solvencia, firmes argumentos comerciales, cuando oportunamente
alguien se dispone a escucharlo.
Ahora
bien, que sucede acuerdo usted tiene que enfrentar a un publico. A la
mayoría de la gente le resulta imposible conducirse ante un publico,
desconocido, y a muchos les produce una violenta sensación exponerse
en grupos afines, aun siendo estos individuos, familiares o amigos.
Un
discurso de fin de clases o una charla informativa sobre su producto
o servicio, frente a una audiencia numerosa, pueden resultar en una
crisis, similar a la de un prisionero condenado a las fieras en pleno
coliseo romano.
La
primera regla, para hacer un discurso eficaz, es el pleno manejo del
tema que va a bordar. Dicho de otra forma, es preciso, saber muy bien
aquello de lo que se habla. Quien mejor que usted para hablar de lo
que usted mismo produce o brinda. Si usted tiene en claro lo que
quiere trasmitir ya tiene el 50% de la batalla ganada.
Dale
Carnegie, en su libro, Como hacer su discurso eficaz, deja en claro
que no es conducente memorizar conceptos, y llena paginas de
anécdotas, de disertantes que luego de memorizar, sus discurso en
detalle, se vieron traicionados por los nervios, por la memoria
fallida, por el auditorio adverso, por condiciones hostiles, por
cambios de circunstancias, combinaciones todas que convergieron en
memorables papelones.
Por
ello memorizar, no es sinónimo, de conocer o dominar un tema.
Escriba 3 o 4 frases que sinteticen sus ideas centrales, y que lo
guíen en su charla, para objetivar el tema, y tener un hilo
conductor. Sus palabras deben fluir alrededor de esos conceptos.
Practique
la modulación de la voz, de modo de manejar las atenciones y
desatenciones del auditorio, y calcule el tiempo que le habrá de
llevar el desarrollo de cada idea.
La
espontaneidad es un atractivo poderoso. No dude en incorporar
anécdotas que ilustren sus argumentos. La gente se involucra
rápidamente con lo anecdótico, y esto predispone al auditorio, ya
que su discurso no es una pieza de oratoria abstracta.
En
el momento que usted expone, esta a merced de su publico. Por ello su
imagen, su conducta, su vestimenta, sus actos, serán tan evaluados
como su palabra. Sus gestos constituirán un poderoso meta mensaje,
paralelo a su alocución. El continente de su contenido tiene, muchas
veces, en la comunicación una relevancia mayor que el
contenido mismo. No descarte una cuota de humor en cualquier
auditorio y con cualquier tema. Permítame una anécdota. Cuando era
estudiante de Arquitectura, en 2do año, tuve un profesor,
investigador, muy reconocido en los ámbitos académicos. El
arquitecto Borgato, de quien guardo un gran recuerdo, ya que tuve la
oportunidad de visitarlo varias veces en su casa del Boulevard Oroño
en Rosario, para conversar, de algunos temas de estudio. Su cátedra
versaba sobre el acondicionamiento de los edificios. En una
oportunidad luego de una conferencia magistral sobre aislaciones
acústicas y transmisión del sonido, llena de desarrollos y
cálculos, que tenían al auditorio absorto, de repente puso sobre el
escritorio una olla a presión, tomo un despertador, lo programó y
lo colocó en su interior, tapó la olla, y en medio de un profundo
silencio se sentó a esperar. Cuando calculó, pocos segundos después
que el despertador, estaba sonando, levantó la válvula de descarga
de la tapa, y el sonido pudo percibirse. Con esto terminó la
conferencia de transmisión de sonidos y aislamiento sonoro, y fue
ovacionado. Toda su investidura y seriedad había dado paso al
didáctico ejemplo práctico con una gran cuota de humor. Casi 30
años después creo recordar pocos detalles de la vida universitaria,
pero nunca olvide la cuota de practicidad y humor del ejemplo de
transmisión de sonidos.
Volviendo
a nuestros temas de hablar en público, analicemos los escenarios.
Si
se trata de una conferencia donde el publico ha acudido
voluntariamente, a escuchar su exposición, puede tener la certeza
que ese publico, esta allí porque siente interés, o curiosidad, por
lo que usted habrá de exponer. Visualice en el público a gente como
usted, y no proyecte la circunstancial hostilidad de algún
interlocutor como una hostilidad general o grupal.
Contrariamente
a este caso si se trata de una audiencia donde usted no resulta la
figura central o convocante, trate de conquistar al público desde la
simpatía, basando su discurso en misceláneas anecdóticas que le
permitan introducirlos en la temática conceptual que le interesa
abordar.
Evite
las posturas extremadamente serias, solemnes e inexpresivas, y
no olvide que el humor, los hechos, las anécdotas, y las
experiencias que vinculan gentes con historias de otras gentes,
suelen ser una fantástica herramienta de seducción frente al
auditorio.
Aun
los actores mas avezados, sienten pánico escénico, antes de
enfrentarse a un público. Ser el centro de atención, y el punto
focal de las miradas, y saber que sus palabras serán desmenuzadas
con atención por un público ávido, produce algún escozor, pero
anímese!!!, a muchos les ha sucedido antes que a usted, y todo se
supera.
PENSAMIENTOS
NEGATIVOS QUE PUEDEN PERJUDICARNOS A LA HORA DE HABLAR EN PÚBLICO
Nuestra
mente juega un papel fundamental en nuestra vida diaria. ¿Qué tipos
de pensamientos podemos detectar cuando sentimos y padecemos este
miedo a hablar en público, a intervenir en cualquier contexto
cotidiano? Vamos a ir señalando algunos de estos pensamientos o
imágenes, que nos pueden paralizar, asfixiar, hacernos temblar o,
por el contrario, si somos capaces de dominarlos y encauzarlos,
podremos dar un sentido mayor a nuestra intervención, lograremos ser
más eficaces. Analízate si te encuentras en algunas de estas
situaciones, pensando lo siguiente:
a)
Anticipo
consecuencias desfavorables y negativas, antes de emprender la tarea
de hablar en público:
-
“Los
demás pensarán que sólo digo tonterías, que lo que comento es muy
obvio y se reirán de mí...”
b)
Evalúo
negativamente esta situación de hablar:
-
“Odio
expresarme en voz alta, es horrible y monstruoso hablar, no me gusta
nada...”
c)
Realizo
una valoración negativa de mí mismo, reprochándome mis escasas o
nulas capacidades:
-
“Nunca
sabré hacerlo, no soy capaz de hablar. Otros valen pero yo no he
nacido con esas cualidades y dones innatos...”
d)
Absolutizo
mi fracaso:
-
“Lo
hago todo mal y no podré nunca aprender; si intervengo va a salir
desastroso; mejor quedarme callado y no participar, porque si meto la
pata con algo, será todo un horror...”
e)
Obsesión
por las reacciones fisiológicas o psicosomáticas:
-
“Me
estoy poniendo nervioso y los demás se van a dar cuenta. Seguro que
los demás ven cómo me están temblando las piernas detrás de la
mesa. Estoy convencido de que se van a reir de los tics que hago con
la boca o con la ceja. Se estarán fijando constantemente en cómo me
tiemblas las manos o cómo estoy sudando...”
f)
Evitación
o voluntad de escapar de la situación estresante:
-
“Estoy
deseando que esto termine cuanto antes. Iré más rápido para acabar
pronto y pasar peor rato. ¡Quiero desaparecer, evaporarme, que nadie
me mire más ni note que estoy aquí...!
g)
Generalización
de las situaciones anteriores de fracaso:
-
“Recuerdo la primera vez que hablé lo mal que lo pasé. Seguro que
va a ser siempre así. Nunca lo voy a superar. Ahora estoy cogiendo
miedo hasta ir a escuchar una conferencia. Me pongo nervioso de
pensar lo mal que se pasa...”
h)
Utilización
de comparaciones dañinas y destructivas.
-
“
No
llegaré nunca a hablar como fulanito. No podré persuadir y
convencer como menganito. Si tuviese la capacidad y la habilidad de
zutanito...”
i)
Agrando
o disminuyo un detalle de la intervención.
-
“En cuanto me trabé la lengua con aquella expresión del
principio, ya no pude centrarme, me puse nervioso/a y fue todo un
desastre”.
j)
Síntomas
de culpabilidad que atenazan
-
“Si fuese diferente a como soy, seguro que lo haría mejor”.
k)
Sometimiento
a las etiquetas que el entorno social pone.
-
“Siempre he sido considerado/a algo torpe para expresar bien mis
ideas”.
l)
Sobreresponsabilización
de fallos de otros.
-
“Fracasé
con la intervención porque se oía muy mal y nadie me entendía. Los
micrófonos no los supe utilizar”.
m)
Inestabilidad
emocional –todo lo ves oscuro o negativo- que acarrea una
percepción irreal de la situación
CONCLUSIONES.
La
conducta de hablar en público no es heredada ni recibida
genéticamente, sino que se puede aprender y mejorar.
El
público puede ser percibido como enemigo –aumentará en el orador
el miedo y la ansiedad- o puede ser vivido como un grupo de personas
con interés por la materia o el propio conferenciante.
Algunas
pautas para aminorar la ansiedad: preparar ampliamente la
documentación; establecer un guión o esquema de la intervención;
tener una serie de anécdotas o ejemplos para introducirlos en el
momento en el que nos podamos sentir perdidos al desarrollar el
discurso; realizar ejercicios de relajación y darse instrucciones
positivas.
Es
fundamental detectar los posibles pensamientos negativos que pueden
aumentar la ansiedad o el miedo al hablar en público. Al
detectarlos, se pueden analizar. Al analizarlos, se pueden modificar.
Es
normal tener cierta ansiedad al hablar, ya que de este modo esta
tensión a la hora de participar aumentará la eficacia en nuestros
mensajes. No es raro ni infrecuente sentir este miedo.
Evitar
las situaciones que no nos gustan, como el exponernos a hablar en
público, no lleva a ningún lado. Por el contrario, afrontar estas
situaciones ayuda a superarlas
Nuestra
imagen ante los demás.
La
norma básica para presentarnos ante un auditorio de forma correcta
es adecuarnos
al contexto.
Se trata de algo sencillo que tiene como base el sentido común, pero
que tiene algunos matices a los que debemos prestar atención.
En
primer lugar tenemos que, como siempre, prever el atuendo de nuestro
auditorio. Si se trata de una reunión de trabajo entre colegas que
suelen vernos cada día, es aconsejable que
no se note que nos hemos vestido para hablar.
Las personas que tienen grabada una imagen habitual de nosotros no se
sorprenderán si les hablamos vestidos como cada día; de otro modo,
si nos engalanamos de una forma distinta, puede interpretarse como un
signo de ‘novato’, es lo mismo que decir «esta presentación me
impone y por esto me he vestido así».
En
el caso de que el auditorio no nos conozca, la norma es la misma: no
llamar la atención en exceso.
Aunque lo importante es transmitir presencia y un estilo propio, no
debemos caer en los excesos: vestirse como para ir a una boda o como
para ir a la playa
es
totalmente inadecuado en todos los casos; nuestro atuendo tiene que
oscilar entre estos dos extremos adecuándose al contexto.
Nuestra
posición ante el auditorio también es importante. Si por ejemplo
vemos a un ponente que no se levanta para hablar, cuando los demás
lo han hecho, podemos interpretar que se ‘esconde’, que no tiene
seguridad en sí mismo y que su mensaje es apagado y le importa poco.
Si los demás lo han hecho, nos guste o no, tenemos
que levantarnos para hablar,
con ello daremos presencia a nuestro discurso y podremos utilizar con
más comodidad el lenguaje corporal. Si se trata de una reunión
pequeña, y los demás han hablado desde sus puestos, sin levantarse,
podemos hacer lo mismo aunque, eso sí, asegurándonos
de que se nos oye en toda la sala con claridad.
Como
ya hemos apuntado, una de las herramientas útiles que marcará
nuestra imagen ante los demás es nuestro lenguaje
corporal.
Podemos utilizar nuestra cara
(que marca la expresión) y el resto de nuestro cuerpo
(que llamará la atención cuando sea oportuno, que acompañará
nuestro mensaje y que puede dar una imagen desenvuelta que nos ayude
a mostrarnos con naturalidad). En los dos casos, es imprescindible no
exagerar los gestos
para mantener la sana imagen de naturalidad que queremos dar. En
nuestro ensayo previo ante el espejo, veremos que, según hablamos,
nuestras expresiones cambian: aseverando, negando, sorprendiéndonos,
dudando... Los registros faciales son múltiples y agradecidos en el
sentido en que subrayan nuestro mensaje. Nuestro cuerpo también se
puede mover: no se trata de que tengamos que pasearnos por la sala,
pero sí de que nuestros brazos no se queden colgados, y que nuestras
manos nos acompañen decididas cuando señalamos. Además tenemos que
vigilar con los gestos recurrentes, si son ‘tics’ irremediables
no podremos hacer nada, pero si los podemos evitar (por ejemplo un
balanceo continuo, un giro de muñeca o retorcernos las manos
continuamente) mejor. Tenemos que aparecer lo más neutros posibles,
sin aspavientos, pero destacando
y modulando con nuestro gesto nuestro discurso.El
Cuidado de la Expresión Corporal: Otra Faceta del Lenguaje
Corporativo
El
lenguaje de un vocero que representa a una organización de
voluntariado, debe cuidarse al máximo, su forma de comunicación no
es solamente hablada o escrita, se comunica también por medio de
expresiones corporales y hasta con los silencios.
Es importante
entonces que se esté consciente de cómo una expresión puede ser
interpretada por la audiencia para bien o mal del ejecutivo en
cuestión. La comunicación no verbal es parte importante del sistema
de comunicación humano, genera percepciones y puede resultar una
herramienta que bien utilizada será de gran ayuda.
Los estados
de ánimo se expresan por medio de gestos que muchas veces se
descuidan y hablan a la Audiencia por nosotros. En cualquier
entrevista que se sostiene hay aspectos que deben cuidarse como los
gestos, la forma de vestirse y hasta el olor.
La comunicación no
verbal es un terreno poco explorado que no se puede ni se pretende
analizar con el presente texto, sin embargo enumerar algunos consejos
útiles y el porqué de ellos es una guía de utilidad para
cualquiera.
La comunicación no verbal puede dar o restar
credibilidad al vocero en cuestión, tiene la facilidad de sustituir,
apoyar o u oponerse al mensaje que se quiere dar.
El
Vocero El
vocero debe ponerse en el lugar de la audiencia, si el vocero se
siente incómodo, nervioso o no le presta demasiada importancia a la
audiencia, la audiencia se sentirá de la misma manera, es decir se
dará cuenta que no es importante para el vocero y por la misma razón
se desanimará y no se encontrará en disposición de participar. En
cambio cuando un vocero habla con ánimo, entusiasmo y conocimiento
del tema la audiencia replica el estado de ánimo y será
participativa. Sin embargo también una actitud petulante y
despectiva habla mal no solamente del vocero sino de la empresa que
éste representa.
Es de suma importancia poner enfásis en que
hasta una presentación excelente puede ser mal percibida cuando no
se prepara el vocero de manera correcta. El vocero debe estar
motivado y gustar de su rol, debe también ser una persona creíble
lo cual depende en un alto grado del conocimiento que tenga del tema
en torno al cual está hablando.
Cuando el vocero no tiene pleno
conocimiento de lo que va a hablar, esto es visible para la
audiencia, por ello se recomienda la comprensión de lo que se
hablará ante el auditorio. El ensayo también es recomendable,
preparar una guía de la plática con frases generales y ensayarlas
de manera constante sin aprendérselas de memoria.
La
Cara
La
cara debe reflejar confianza y sencillez, el abuso en los gestos
puede llevar a ser percibido como actor. No se debe gesticular o
poner cara de “x” o “y” lo más recomendable es una
gesticulación normal y se sugiere también una sonrisa cuando la
situación o el comentario lo amerite, esto debido a que si se abusa
de la sonrisa puede verse fingida, con medida el recurso de la
sonrisa puede llegar a ser de mucha utilidad para relajar un
ambiente.
La
Vista
La
vista tiene un papel preponderante en la comunicación humana. Lo
principal es establecer contacto visual con los miembros de la
audiencia o con su entrevistador, buscar un punto fijo en el fondo
del salón o bajar la mirada para leer el discurso o ver la mesa o
escritorio es un recurso muy utilizado para evadir el nerviosismo,
sin embargo para su audiencia este acto puede llegar a denotar
desinterés o poco conocimiento del tema abordado. Asimismo mirar al
auditorio le puede ayudar a detectar el grado de interés del mismo.
La
Postura
Al
pararse frente a un auditorio o presentarnos a una entrevista la
sugerencia es mostrarse relajado y natural. Actitudes acartonadas o
demasiado estudiadas pueden resultar excesivas para la audiencia y
podrían arruinar la espontaneidad del mensaje que se quiere brindar.
Para una audiencia pequeña, relajada o muy informal lo mejor es
permanecer sentado. Para una audiencia numerosa o seria es más
recomendable permanecer de pie.
Para romper con la inercia de una
plática extensa o prolongada frente a un auditorio numeroso lo mejor
es moverse sin mostrar nerviosismo y tratando de que los movimientos
sean para enfatizar el mensaje que se quiere dar. Una opción es
brindar ejemplos y moverse para ello del podio designado.
PERFECCIONE
SUS HABILIDADES ORADORAS
OBJETIVOS:
Aplicar
las técnicas de expresión oral a situaciones profesionales
concretas tales como negociaciones interpersonales, trato con
personas difíciles, manejo de situaciones complicadas, exposiciones
ante un auditorio, etc.
Profundizar
en el conocimiento de las características psicológicas de nuestros
interlocutores con el objeto de maximizar la efectividad de nuestras
presentaciones.
Profundizar
en el propio autoconocimiento para perfeccionar el autocontrol y las
habilidades que implican las situaciones de hablar en público.
Controlar
los parámetros vocales y la velocidad/rapidez de dicción en función
de las diferentes situaciones de relación interpersonal o
intergrupal.
Conseguir
una coordinación corporal, léxica y respiratoria adecuada a las
condiciones personales y sociales de nuestro entorno.PROGRAMA:
1)
CONOZCA
LAS HABILIDADES ORADORAS NECESARIAS PARA PASAR DE INFORMAR A
CONVENCER.
2)
PÓNGALO
EN PRÁCTICA EN LOS ENTORNOS EMPRESARIALES EN LOS QUE NECESITA HABLAR
ANTE UN AUDITORIO, NEGOCIAR, CONVENCER Y MANEJAR SITUACIONES
COMPLICADAS.
3)
HERRAMIENTAS
PARA INCREMENTAR LA EFECTIVIDAD DE NUESTRAS PALABRAS EN EL AUDITORIO.
4)
EVALUACIÓN
Y PERFECCIONAMINETO DE NUESTRAS CAPACIDADES DE ORATORIA Y DE DICCIÓN.
5)
DESARROLLO
DE NUESTRAS HABILIDADES SOCIALES Y PERSONALES.
6)
PERFECCIÓN
DE LAS ESTRATEGIAS DE AUTOCONTROL Y DE MANEJO DE LA COMUNICACIÓN NO
VERBAL.
7)
EJERCICIOS
PRÁCTICOS DE APLICACIÓN DE LOS CONCEPTOS TRATADOS EN LOS APARTADOS
ANTERIORES
La
oratoria en los Clubes y Distritos.
Es
mejor dejar las improvisaciones para los casos de emergencias en las
que careces de tiempo para preparar el discurso, o para practicar o
ejercitar tu habilidad para improvisar. En todos los demás casos, es
mejor prepararse. Ahora bien, la preparación puede ser meticulosa o
somera. Lo importante es prever tantos sucesos imprevistos como sea
posible, sobre todo, qué preguntas podrían hacer tus oyentes.
Al
comenzar las exposiciones u oratorias se puede hacer uso de refranes
o reflecciones de gente importante, para que la oratoria no esté
tensa y aburrida
En
caso de que decidas redactar el discurso palabra por palabra, siempre
sugiero que cada persona prepare su propio discurso, por sencillo que
sea. Pienso que conviene más hablar con algunos pequeños defectos
que hablar perfectamente y que todos se den cuenta de que alguien te
preparó el discurso (como la mamita que le prepara la tarea a su
hijito). De todos modos, la decisión es tuya.
Leer
un discurso te restará la imagen de seguridad que es esencial para
inspirar confianza. Si lees el discursos, tus oyentes estarían
justificados a abrigar una duda de tu sinceridad, porque podrían
creer que son palabras de un redactor profesional. En cambio, si lo
dices de corazón, sin leerlo, difícilmente creerán que otra
persona lo preparó. Por supuesto, hablar sin leer significará
hacerlo con la naturalidad del habla cotidiana. Siempre recomiendo
hablar sin leer, o a lo mucho, usando un bosquejo sencillo.
En
la mayoría de los casos los organizadores te dirán cuanto tiempo
disponible tienes. También puede suceder que te den tiempo libre. En
este caso, tu criterio personal es muy importante. Sería inadecuado
explayarte demasiado cuando se trata de una cena en la que todos
están hambrientos desde antes de llegar al lugar. En tal caso, es
mejor ser breve. Pocos tolerarán más de 5 ó 10 minutos. Y sería
muy inapropiado tener el discurso central de una celebración
importante, y hablar solo 30 ó 60 segundos.
Nadie
puede decirte cuánto hablar en tal o cual ocasión. Lo importante es
tener presente que la gente difícilmente tolera más de 30 minutos,
sobre todo cuando el tema o la presentación son aburridos. Por otro
lado, les parecerá corto si la presentación y el tema son
interesantísimos y entretenidos. Por ejemplo, hay conferencias
motivadoras que pueden durar varias horas sin que la gente note
siquiera el paso del tiempo. Tu criterio es importante.
Hablar
de pie o sentado causa diferentes efectos en cada persona. Si se
trata de un discurso breve o una conferencia de prensa en la que solo
se responderán pocas preguntas, tal vez sea mejora hacerlo de pie;
si se trata de una reunión de trabajo o conferencia de prensa en la
que se responderán muchas preguntas, o asesores participarán en
responder, tal vez sea mejor que todos tomen asiento.
Un
atril siempre confiere más seriedad que hablar desde una mesa.
Además, el atril permite que el auditorio se concentre más en el
tema y el orador, porque cuando uno habla desde una mesa en la que
otras personas están sentadas, la vista se distrae mucho. Si quieres
máxima concentración, opino que sería mejor usar el atril o ser la
única persona en la mesa.
Hablar
sin atril y sin mesa requiere una gran seguridad personal, porque uno
se expone de cuerpo entero ante la mirada del público. En algunos
casos es lo más conveniente. Por ejemplo, en una boda, celebración
o funeral donde todos están alrededor, de pie. También cuando se
dicta una clase o conferencia de capacitación en la que será
necesario un roce constante con el auditorio. En tal caso, te sugiero
evitar juntar o sobar las manos constantemente, esconderlas u
ocuparlas innecesariamente, porque comunicarías inseguridad.
Simplemente úsalas para ademanes o déjalas quietas a los lados,
como en una postura natural.
Si
se olvida parte del discurso o tema a tratar. Olvidar es una cualidad
de la memoria. El problema es cuando olvidamos algo que necesitamos
recordar. Por eso, lo ideal es tener las ideas muy claras. Divide tus
ideas en tres bloques y usa la segunda idea como un puente para pasar
a la tercera, y reemplázalas con figuras relacionadas. Por ejemplo,
imagina un mapa en el que Sudamérica representa el capital,
Centroamérica, los sistemas de comercialización, y Norteamérica,
el mercado; o imagina un automóvil patrullero, que representa la
estrategia, un camión de bomberos, que representa a los ejecutivos,
y una ambulancia, que representa el marketing; o imagina una cabeza
de toro, que representa la directiva de la institución, el tronco,
que representa la institución, y las extremidades, que representan
los canales de comunicación y servicios.
Te
sugiero usar apoyos visuales solamente si tienes habilidad para
usarlos o has ensayado meticulosamente con ellos. Puedes usar uno o
dos ayudantes que destaquen por ser personas con un alto sentido de
responsabilidad, para que escriban en la pizarra o manipulen los
objetos por ti. Solo una advertencia: Olvídate de contar con
personas poco despiertas o poco colaboradoras. Echarán a perder el
impacto. Contrata a personas detallistas que les guste cooperar y les
interese hacer bien las cosas.
Para
presentar escenificaciones te sugiero contar solamente con personas
responsables, colaboradoras, obedientes y despiertas que den realce a
la presentación. Eso también te permitirá ensayar en poco tiempo y
con la máxima eficiencia. Contar con personas tercas que se resistan
a seguir tus instrucciones te dará problemas... ¡hasta podrían
colgarte en el último momento diciéndote que las disculpes, que
tienen que atender otro asunto!
Si
quieres causar un gran impacto con tu puntualidad, te sugiero
presentarte a la hora exacta. Muchos mirarán su reloj y notarán la
exactitud. En todo caso, te sugiero llegar a más tardar unos 15 ó
20 minutos antes y quedarte en los alrededores hasta el momento de
ingresar. Lógicamente, sería muy apropiado avisarle al organizador
o al presidente de la reunión acerca de tu intención de ingresar a
la hora exacta. Una persona responsable siempre procura llegar al
lugar antes de la hora. Eso da suficiente tiempo para solucionar
cualquier imprevisto.
Si
quieres sentir más tranquilidad, te sugiero llegar antes que tus
oyentes y darles la bienvenida, recorrer el lugar y saludar a cuantos
sea posible, conversar con ellos y oír sus inquietudes.